Los sabores más exóticos que puede tener un helado

Si además de disfrutar de un postre sabroso y saludable quieres aventurarte a probar sabores nuevos y exóticos, los helados también son tu alimento idóneo. A los tradicionales chocolate, vainilla, nata y fresa se han sumado en los últimos años sabores para todos los gustos: melón, naranja, plátano, turrón, limón, tutti fruti, etc.

Pero la cosa no queda ahí. Tanto ha evolucionado la técnica de hacer helados y el mercado del mismo, que las distintas empresas heladeras se han atrevido con todo: desde el helado de potaje hasta el de pescado.

Antes de leer los nombres e ingredientes de los sabores de helado exóticos que se mencionan a continuación, deberás prepararte para no sorprenderte del contenido de los mismos. Si un día tienes la posibilidad de probar alguno de estos exóticos helados, debes hacerlo, al menos así sabrás que nunca más pedirás algo igual o, al contrario, que te convertirás en el primer fan de ese sabor. Veamos cuáles son y qué tan excéntricos son estas recetas de helados.

Los 5 sabores más exóticos

  • Helado de tortilla de patatas:

Uno de los platos más universales de la gastronomía española es al parecer también uno de los sabores de helados «gastronómicos» más populares. Si los grandes chefs han versionado la tortilla de mil maneras, empezando por la deconstrucción, ¿por qué no llevarla al formato helado?

Pues porque si me apetece un poco de tortilla de patatas eso es lo que espero encontrarme. Hay muchos debates en torno a cómo debe ser la tortilla perfecta – más o menos cuajada, más seca o húmeda. Eso sí, sus seguidores aseguran que sabe a «auténtica tortilla española».

  • Helado de ajo:

El ajo, es un producto que a veces pasa desapercibido pero que tan fundamental es en muchas recetas, ¿puede ser por sí mismo un sabor de helado? Hoy en día ya no sorprende, pero quizá llamaba más la atención cuando comenzaron a celebrarse festivales en su honor.

Existen personas que buscan refrescar el paladar y el estómago cuando saborean un helado, así que no se convencen el regusto final que deja el ajo. Al parecer los hay muy sutiles, pero el «auténtico» helado de ajo tiene un sabor muy fuerte. Combinar ajo con nata o leche no me parece una gran idea, digestivamente hablando. Quizá con ajo negro cambiaría.

  • Helado de cerveza:

Los más cerveceros podrían dar una opinión más experta en este tema, pero la verdad es que algunas personas lo han probado y han manifestado que le ven mucho sentido. Una buena cerveza se disfruta plenamente en su estado líquido natural, con su espuma, su gas y su temperatura adecuada.

El sabor puro de la cerveza, se pierde al procesarla, tiene poco interés convertido en un helado. No está malo, pero podría ganar más si la cerveza fuera un ingrediente más reforzando otros sabores, y no convertida en el helado en sí mismo.

  • Helado de puré de papas, guisantes, salchichas y salsa:

Efectivamente, no suena muy apetitoso. Esta comida completa en formato helado fue una estrategia comercial de la compañía británica Aunt Bessie’s, que pensó en dar una vuelta de tuerca a uno de los platos combinados más típicos en las islas.

En Europa el clima no es propicio a disfrutar de helados todo el año, así que pensaron en proporcionar a la gente “el placer de comer en un cono” sirviendo su combo de puré, guisantes, salchichas y salsa como si se tratara de un helado.

  • Helado de empanada gallega:

¿Cómo convertir un plato tan característico como la empanada en un helado? Mejor habría que preguntarse, ¿por qué? La buena empanada gallega es un auténtico manjar de la gastronomía, con su pareja perfecta de masa y relleno, y algunos expertos señalan que ven la necesidad de triturarlo todo y mezclarlo con ingredientes lácteos.

Sus artífices han conseguido reproducir fielmente el sabor de la empanada, pero muchas personas opinan que perder esa combinación de la rica masa con los jugosos ingredientes del relleno es perder la esencia de la empanada.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*