Consejos útiles para comer más sano

Come más sano con los siguientes trucos

Uno de los problemas para hacer dieta y  para disfrutar de una vida sana y saludable, es la de mantener una alimentación sana y equilibrada. Comer sano al algo que las persona deben tener en cuenta, sobre todo cuando se sufre de enfermedades cardiovasculares, debemos perder peso, o porque queremos alimentarnos de una manera más sana.

Por este motivo, sabemos que comer sano puede no ser una opción fácil a seguir, ya que, si estábamos acostumbrados a comer cualquier cosa, puede resultarnos una idea algo difícil de seguir. No obstante, existen una serie de trucos y consejos básicos que pueden ayudarte a saber cómo comer sano.

Consejos útiles para comer más sano

  • Sigue una alimentación variada y equilibrada:

Muchas veces cometemos el error de comer cualquier cosa, para salir del paso, especialmente cuando estamos fuera de casa o cuando incluso estamos en ella, pero no tenemos mucho tiempo para prepararnos de comer.

Lo más adecuado es seguir una alimentación variada, comiendo de todo, pero que sobre todos esos alimentos sean naturales y saludables. Esto significa que debemos olvidarnos de aquellos alimentos ricos en grasas y azúcares (especialmente los procesados), y sustituirlos por alimentos frescos y naturales.

  • Opta por alimentos de temporada:

Como de buen seguro sabrás, cada estación nos brinda alimentos específicos de temporada, que nos aportan aquellos nutrientes que nuestro cuerpo necesita para esa determinada época del año.

Por ejemplo, durante el verano podemos disfrutar de alimentos especialmente ricos en agua, que es precisamente lo que nuestro cuerpo necesita durante los días de mayor calor. En el otoño se destacan alimentos con un aporte energético mayor, como es el caso de los higos.

  • Come tranquilo y despacio. Y trata de repartir las comidas:

Trata de comer despacio y de disfrutar de la comida, masticando bien los alimentos. De esta forma, no solo aprenderás a saborear lo que comes, a sentir cada bocado, cada textura y cada sabor. También conseguirás tener una mejor digestión, ya que no debes olvidar que el proceso de la digestión comienza precisamente por la boca. Además, es aconsejable repartir las comidas y la ingesta diaria en 4 o 5 comidas, tratando de desayunar fuerte, almorzar convenientemente y cenar no muy fuerte.

  • Opta por formas de cocción más saludables:

No solo es importante optar por alimentos sanos. También debemos fijarnos en la forma de cocción que escojamos para cocinarlos. Así, por ejemplo, es aconsejable evitar los fritos y optar por formas de cocción muchísimo más saludables, como por ejemplo sustituir los fritos por la plancha, asar los alimentos u otras formas como el vapor o el horno. Además, debemos evitar no solo los alimentos fritos sino también los rebozados.

  • Evita estos alimentos:

Además de fijarnos en qué alimentos son especialmente adecuados para disfrutar de una alimentación saludable, también es importantísimo tener en cuenta qué otros alimentos o productos alimentos debemos eliminar de nuestra dieta, o consumir en menores cantidades.

Destacan sobre todo alimentos como las frituras y rebozados, la bollería y los dulces, las bebidas azucaradas, los helados. En definitiva, eliminar todos aquellos productos ricos en grasas saturadas y azúcares.

  • Reduce la cantidad de azúcar:

Hace poco la propia Organización Mundial de la Salud reducía la cantidad de azúcar que podríamos consumir cada día, limitándolo a 12 cucharadas por día, no rebasando el 10% del aporte diario calórico, tras alertar de su evidente relación con el incremento de casos de obesidad y sobrepeso en la mayoría de países desarrollados.

Sin embargo, a pesar de que controlemos la cantidad de cucharadas de azúcar que consumimos por día, entendidas éstas por las cucharadas que añadimos a nuestra taza de café con leche o al té que tomamos a media mañana, ¿sabes cuánta cantidad de azúcar estamos comiendo en realidad, porque ésta ha sido añadida a productos alimenticios insospechados? Un ejemplo evidente es el caso de salsas de tomate envasadas e industriales, yogures con azúcares añadidos, jugos de frutas envasados o incluso hasta el pan.

Por tanto, la clave no está en reducir la cantidad de cucharadas de azúcar que consumimos, sino en vigilar el etiquetado de los alimentos que comemos cada día: si observamos entre sus ingredientes elementos tales como azúcar, jarabe de glucosa. Lo mejor es evitarlos. Y no te engañes: ni el azúcar moreno ni la panela son más saludables.

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