Lechón al horno

En toda su longitud, México tiene una gastronomía muy rica como para no disfrutarla en todas sus presentaciones. En este caso hablaremos sobre un platillo que generalmente se sirve en ocasiones especiales, pero que sin duda alguna hará que se te vuelva agua la boca.

Si bien, existen muchas maneras de preparar esta delicia, acá te vamos a comentar como lo hacen en México, o al menos en muchas partes de él.

Estamos hablando del lechón al horno, si eres amante del cerdo y te encanta la comida tradicional, esta receta es sin duda alguna para ti. Si bien toma algo de tiempo prepararlo, te aseguramos que vale mucho la pena.

Toda una delicia

La carne del Lechón al horno se caracteriza por ser muy tierna y jugosa, lo que lo diferencia mucho de un cerdo adulto, es por esto y por la misma forma del lechón que se sirve en ocasiones especiales, pues, puede prepararse entero y separar cada presa cuando ya esté cocido y dispuesto en la mesa.

No es demasiado difícil prepararlo, consideramos que tiene una dificultad media, aunque si tome algo de tiempo, no es algo del otro mundo.

Ingredientes necesarios para Lechón al horno

 Para preparar este plato  de Lechón al horno necesitaremos de los siguientes ingredientes:

  • 1 Lechón de 3 ½ kg. O en su defecto uno más grande, todo dependerá de la cantidad de comensales, lo que si es necesario es que sea un lechón entero.
  • 100g de manteca de cerdo.
  • 1 taza de vino blanco o rosado.
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 1cebolla
  • 2 hojas de laurel
  • 1 rama pequeña de tomillo
  • 2 tazas de agua
  • 1 rama de perejil
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación

Primero que nada, se precalienta el horno a 150 ºC.

Para comenzar a preparar el lechón debemos asegurarnos de que esté limpio y libre de pelos. Sin ninguna víscera ni algún otro órgano no deseado, cuando ya lo tengamos listo, debemos colocarlo boca arriba en un refractario acorde con su tamaño.

Una vez allí, las hojas de laurel, tomillo, perejil, los ajos y la cebolla deben ser esparcidas de manera uniforme por toda la superficie del cerdo pequeño.

Así mismo, se le añade el vino blanco, el agua, la sal y la pimienta.

De esta forma, cuando ya el horno esté lo suficientemente caliente, se procede a hornearlo durante unos cuarenta y cinco minutos.

Una vez transcurrido ese tiempo, se debe sacar del mismo y voltearlo, de manera que el lomo del lechón quede hacia arriba y la parte abierta de con el refractario.

En ese mismo momento, si se nota que tiene demasiado jugo, se extrae una cantidad suficiente (no todo) y se almacena, pues se usará más adelante.

¿Cómo saber cuándo ya está listo?

Cuando ya retiramos el exceso de jugo y lo colocamos en el horno otra vez, debemos asegurarnos que la piel quede dorada y crujiente, esto se consigue aproximadamente a los 45 minutos posteriores al volteado.

Si queremos saber si está listo nuestro delicioso platillo, sólo debemos pincharlo con un tenedor o un palillo de altura, si observamos que expulsa sangre, debemos dejarlo durante más tiempo.

Para cocinar a este tipo de animales se necesita paciencia, si se aumenta demasiado la temperatura del horno podemos secarlo demasiado, y si no esperamos lo suficiente, corremos el riesgo de que no esté cocido del todo.

Debemos asegurarnos de siempre colocar primero el lechón boca arriba en un principio, luego rotarlo, ya que si se hace al revés, no se dorará como se desea.

Cuando ya vemos que está listo, lo sacamos del horno y se deja reposar. Se recomienda mucho acompañarlo con papas asadas en el mismo jugo del lechón, también pueden cocerse aparte y luego servirlas con jugo que habíamos extraído.

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